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Una perla en el desierto |
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Como vimos que el "monstruo" andaba aceptablemente bien, le haríamos la "prueba de fuego". Ahora lo llevaríamos a superar los 4500 metros de altura por "rústicos caminos".

Corría el mes de
agosto de 2000, día 14 por la noche, cuando llegamos a Susques.
Veníamos de un frustrado intento de cruzar a Chile por los pasos
de Sico y Jama.
A la mañana siguiente salimos a recorrer
este minúsculo pero hermoso pueblo de adobe.
La iglesia es lo primero que nos sorprende, con prolijos techos de paja
a dos aguas .
El "monstruo antediluviano" recorre las
calles de Susques.
Como ya les comentamos en un viaje anterior
(Santa Catalina), Susques tiene un
bonito boulevard central, que comienza en la entrada del pueblo, donde
está la Aduana y Migraciones (para salir a Chile por Jama), y termina
a las tres cuadras, donde también termina el pueblo.
En ese corto recorrido pasamos por las dos
casas de comida, la comisaría, el locutorio telefónico, la
hostería y la iglesia.
El lugar transmite mucha
paz y tranquilidad,
y si no lo creen vean estos perros descansando sobre la "avenida" mientra
el gato los observa, de lo mas tranquilo.
En el patio de una casa, los medios de transporte. El asno y mas atrás
la 4x4.
Ah... me olvidaba del Bar,
solo abierto para ocasiones especiales.
Una cuadra al costado del boulevard central
se encuentra una plaza seca, los baños públicos y la estación
terminal de omnibuses.
Espiando uno de los patios
de las viviendas. .
Dos cuadras mas allá de la estación de ómnibus se
encuentra un muy cuidado cementerio, EN EL MEDIO DEL PUEBLO. Todas sus
tumbas se encuentran coronadas por pequeños monumentos construidos
en piedra y barro.
En el centro de ese cementerio
de no mas de una hectárea, hay
una cuidada capillita.
Susques está en un hoyo a 2609 msnm,
rodeada de altiplanicies de unos 4000 metros, montañas aún
mas altas desiertos y salares. Es realmente un oasis.
Caminamos. recorrimos, fotografiamos y disfrutamos.
En eso estábamos cuando nos cruzamos con un personaje emponchado
con el que nos pusimos a conversar y que resultó ser el cura párroco
e intendente de Suques. Muy amable, cordial y hospitalario, nos recomendó
visitar Susques en cualquier época del año porque siempre
es diferente pero siempre de clima relativamente benigno.
A nuestra pregunta sobre la toreada en Casabindo,
distante unos 90 Km de allí, nos respondió que si nos apurábamos
la podíamos ver ya que comenzaba normalmente a las 13 Hs de los
días 15 de agosto de cada año. Y ese día era 15 de
agosto.
"Antes van a pasar por Barrancas de Abdón
Castro Tolay, lástima que andan apurados, pero si pueden dedíquenle
un tiempo a ver los petroglifos hechos por antiguas civilizaciones" nos
recomendó antes de despedirse.
Urgentemente nos montamos Héctor
y yo en el "bondi" y salimos raudamente. El resto del equipo se quedó
sacando unas fotos mas. Ya nos alcanzarían en el camino.
Ni bien salimos nos topamos con estas vicuñas pastando silvestremente.
El viaje continúa con "Abdón Castro Tolay, legado en piedra de antiguos pobladores".
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